IURD C

CORDOBA CORDOBA

La Iglesia Universal necesita grandes superficies horizontales para ubicar los salones de los templos en áreas céntricas; y este factor suele entrar en conflicto con los códigos de edificación que exigen manzanas libres. En el caso de la Catedral de Córdoba, a esta situación se le sumó la complejidad de trabajar en un área con protección histórica, con lo cual se trató de un terreno bastante tortuoso. El resultado del proyecto fue -entonces- una adición de partes, entre las que se incluyeron dos fachadas protegidas, una plaza de acceso descubierta para cumplir con el FOS requerido y una cubierta verde para respetar la superficie del centro de la manzana. Esta diversidad de elementos se unificó visualmente con el tratamiento material del conjunto, el cual también respeta -con el tratamiento de la envolvente- los usos que se desarrollan en el interior.